No te conviertas en Tinderella y disfruta un contacto real

Sí, una doncella a la espera que Tinder les obsequie al amor de sus vidas.

Son muchas las personas que están registradas en redes sociales de ligue y coqueteo. Y entonces sucede lo de siempre: conectas con un posible candidato, hablan durante muchos días, intercambian fotos, planean cuando podrían conocerse y de pronto, ahí se acabó. ¿Qué hiciste mal? Ni tu misma lo sabes. Ya le dejaste algunos mensajes para tratar de averiguar qué fue lo que sucedió para tan abrupto distanciamiento. Pero en fin, no contesta. Y piensas que lo más probable es que fuera todo fuera una horrenda mentira. Sabes que cualquiera puede fingir ser alguien más y con mucho más comodidad si se escuda tras una pantalla.

Fuente: We Heart It

Así, miles de mujeres a diario, se sientes decepcionadas de los personajes que aparecen en sus redes sociales. No poder llegar a concretar una cita “normal”, con una persona “real” es parte del síndrome de Tinderella, en una obvia alusión a una de las aplicaciones más populares para conseguir pareja.

Es que resulta tan fácil acceder a esta plataforma, que su accesibilidad se torna desventajosa. Tener la posibilidad de conectar con una cantidad “ilimitada” de personas no garantiza el optimismo para obtener éxito sentimental con alguna de ellas, sino todo lo contrario: nos muestra el temor de muchas mujeres de empezar una conversación o relación con alguien que no esté dentro de su pantalla. Mejor dicho, un miedo al contacto real.

¿Cómo se puede identificar este síndrome en una mujer?

Pues existen diversas características como:

1. Las mujeres que sufren de este síndrome son muy fluidas de palabras y conversación a través de las redes, pero en un entorno real como reuniones sociales, le es muy difícil acercarse a alguien desconocido, llegando a estresarle este contacto directo.

2. Se obsesionan rápidamente con un nuevo ligue, llegando a contabilizar los segundos que se demora en contestar y estando al pendiente de todo lo que a él refiere. Pero al pasar de los días, este interés desmesurado se va evaporando y te interesas por otras conquistas.

Fuente: We Heart It

3. Si llegas a concretar un encuentro real con alguno de tus ligues, la ansiedad te inunda y no sabes cómo manejar las inseguridades que creías superadas, lo que acaba por hacerte cancelar el plan con cualquier excusa.

4. Y bueno, al fin conoces a una de tus citas pero la inseguridad de no ser lo que él esperaba te agobia enormemente. Piensas que eras más graciosa, bonita y entretenida, por línea, que frente a frente (aunque eso sea o no cierto).

Lamentablemente las aplicaciones sociales actuales más allá de ser un medio de reunión y facilitarnos la comunicación, se han tornado en algo que nos disgrega y nos aleja cada vez más.