Noche lluviosa, miradas explosivas y camas desvestidas.

Lo recuerdo bien, llovía fuertemente esa noche, un torrencial caía en la ciudad, pero eso no impidió nuestros planes, nuestra cita.

Como un galán llegó por mí, y me lanza esa mirada explosiva que hizo hervir de inmediato mi sangre, sentí cómo con su mirada me desvestía, tarde tanto pensando qué colocarme para que en cuestión de segundos quisiera quitarme todo.

 

Imagen: Weheartit

 

Las ganas estaban allí, pero tenían que quedarse para luego, primero teníamos que asistir a una cena formal, no parábamos de mirarnos, con deseo por supuesto, tanto que siento que todos estaban incómodos en nuestra mesa. La comida deliciosa, aunque imaginaba que el postre estaría mejor, un postre que sólo sería mío, para mi total disfrute.

 

Imagen: Weheartit

 

El clima nos colaboraba un poco, pues con la excusa del frió me lanzaba a sus brazos cuando podía, hasta que por fin llegó la hora de irnos.

No me dio tiempo ni de observar los detalles de la habitación, tan rápido como abrió la puerta se lanzó sobre mí, besándome con pasión y despojándome de ese vestido azul que moldeaba mi cuerpo.

 

Imagen: Weheartit

 

A lo lejos, escuchaba la lluvia caer mientras con caricias exploraba cada centímetro de mi piel, parecía una noche gris, pues la neblina no dejaba divisar nada, pero en mí se estaba dando una explosión majestuosa que iluminada toda la habitación.

Con nuestras lenguas inquietas fuimos cómplices del delirio y del placer, emociones y sensaciones salvajes hicieron sonreír a mi diosa interna, que pide a gritos más momentos como este.

 

Imagen: Weheartit

 

Ha sido la mejor noche lluviosa que he tenido, hubieron rayos de deseo y me empape de placer, las gotas que se deslizaban en el tejado concordaban con sus besos sobre mi piel, un río de deseos se desbordó, invadiendo por completo mi ser y sintiendo cómo me hacía suya, se notaba todo lo que yo era capaz de despertar en él.

Sin duda alguna, la mejor noche lluviosa de placer..

By. Isabella.