Noches de insomnio.

Estas últimas noches entendí que no solo los recuerdos y las dificultades pueden despojarme de algo tan preciado en mí, dormir.

Estas últimas horas han dibujado unas franjas horribles bajo mis ojos. A este paso siento que el trabajo y las locuras amorosas acabaran conmigo de la peor manera, no dejando que duerma.

 

Imagen: Pinterest

 

Son noches de insomnio que debo aprender a librar o acabaré realmente mal. A pesar de que la pasión se desborda por doquier con la ternura haciéndole compañía, extraño con demencia esas noches donde solo era yo perdida entre mis sueños y enrollada entre las sabanas de mi cama. Quisiera unos días para liberarme de la tensión del mundo exterior y solo perderme en la calma que una vez me abrazo.

 

Imagen: Weheartit

 

Son esas noches las que no me dejan rendir como realmente debo, extrañar lo mío y sacudirme los recuerdos aparecen también de la nada para volverme a despojar de mi sueño y a pesar de estar rodeada por unos brazos llenos de ternura y calor me hace falta esa soledad fría en la habitación. Puede sonar contradictorio y lo sé, pero con ella podía tener paz mental y corporal al mismo tiempo y a pesar del frío ensordecedor aun le sigo extrañando a cada momento.

 

Imagen: Weheartit

 

Hay que ver cómo la costumbre te convierte en su esclavo e incluso su mejor alumno, esos hábitos que por lo menos si me dejaban ser yo por cuestión de segundos, y no me dibujaban esas horrendas marcas bajo los ojos producto de noches de insomnio.