Nosotras funcionamos igual que las guitarras si nos saben tocar.

 

Y no es un comentario basto, es la sencillez de la música que no solo sale de un instrumento musical, eres tú como mujer revelando cada uno de tus secretos más íntimos cuando la persona correcta llega a tu vida y te acaricia de la manera más perfecta.

 

Imagen: Weheartit

 

Cuantas veces no se nos han cruzado hombres en el camino que no saben cómo tratar a esa mujer que tienen en frente, y no es que queramos que de inmediato nos desnuden el alma para luego quitarnos la ropa, pero si tener un poco más se sutileza y empatía para tratarnos como una dama lo merece.

 

Imagen: Weheartit

 

Y sí, somos como las melodiosas cuerdas de una guitarra incluso tan curvilínea como ella. Se vale que aprendan a tocarnos como nos merecemos para que sonemos igual. Sí, igual de melodiosas y sinceras como cuando nos llegan al alma esas caricias que el hombre que dejamos se acerca a nuestro lado.

 

Imagen: Weheartit

 

Somos musas de la vida –siempre lo he dicho- y aunque estamos muy alejadas de ser instrumentos si contamos con la belleza necesaria para irradiar en cualquier parte, dejar ser tocadas y acariciadas por quien nos valore con respeto y amor que nos acaricie tan perfecta y sutilmente que alejarnos sea casi imposible.

 

Imagen: Weheartit

 

Queremos a esa persona sensible, sutil y sencilla que llegue a los puntos más sublimes de nuestra piel. Que nos embriague con su piel y el palpar de sus dedos, esa persona única que no queramos cambiar por nadie más, solo la suavidad de su piel y el tacto de su mirada nos lleva por el camino de la pasión, locura y desenfreno para funcionar como siempre hemos querido.