Perdamos los modales.

Dejemos los principios y la educación a un lado, solo ven y saca esa bestia que llevas dentro.

 

Imagen: Weheartit

 

El mundo y su terrible costumbre de hacernos lucir lo que poco somos. Ante la sociedad queremos aparentar decencia y educación cuando tenemos a esa persona al lado, pero en el fondo devorarlo es nuestro mayor deseo.

 

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De vez en cuando es bueno hablar alto, y no tener ningún respeto por ese hablante lujurioso que se acerca con pretensiones silenciosas cuando lo único que queremos es callarlo a besos. Por el momento es una conducta que se apodera de mi cuando estoy junto a él, quiero contarle de una vez que su descanso esta sobre mis pies.

 

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Nos podemos secar la humedad, pero prefieres el lugar de hombre recatado y correcto el minucioso caballero que prefiere tener todo bajo control. Mientras yo quiero apagar las luces y ser lo que ante la sociedad jamás seré, tú prefieres dejarme sola, ¡Anda! ven y perdamos los modales que una vez nos enseñaron. Dejemos para la calle la rutina de dama y caballero y devorémonos cómo ayer, porque tengo ganas de muchos besos y que se cuelen por mi ombligo.

 

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Entonces hago una pausa ¿De verdad existe más de un hombre así? O soy yo la mujer de mente perversa que se cruza con los hombres buenos y correctos, no creo que después de unos cuantos besos en el cuello los tan sonados “modales” estén presentes, es cuestión de técnica y tacto para que ambos perdamos el control.

¡Ven que yo invito! incluso te quito el traje de hombre educado.

 

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