Piercing que despiertan tentación.

Pequeñas perforaciones que no todo el mundo es capaz de hacerse, bueno; aunque creo que la mayoría en alguna época de su vida, sobre todo durante la adolescencia tuvo uno, incluso varios.

 

Imagen: Pinterest

 

Nosotras optamos por esos que resaltan en nuestro ombligo, que a cualquier chico le despierta la imaginación, cabe destacar que para ello el abdomen de lavadero debe ser el primer requisito a cumplir. El de la nariz es quizás un adorno, un pequeño brillante para resaltar, en las orejas quizás sea lo más normal del mundo pero que con una melena escandalosa quizás estorbe un poco.

 

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Pero, qué hay de esos sitios pocos comunes donde pocas personas se atreven hacerse este tipo de perforaciones solo por el hecho de sentir placer, algo que despierta tentaciones en otros de inmediato al enterarse de su existencia.

 

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Algunos se logran ver a simple vista debajo de una blusa ajustada al cuerpo, otras son más arriesgadas al decir que fueron capaces de colocarse uno en sus partes íntimas –por no sonar escandalosa-. Es una cuestión personal que al ser conocida por el resto puede convertirse en una tentación.

 

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Incluso los hombres no se escapan de ello, están tan o peor de dañados que nosotras – en el buen sentido de la palabra- se atreven a perforarse cualquier parte de su cuerpo, incluyendo lo que ya sabemos qué. Experimentar, así lo llamaría yo, más allá de resaltar o querer sentir satisfacción es una etapa por que la gran mayoría pasamos. Y con la que queremos captar la atención y despertar la tentación de ese o esa a la que queremos.