Pierdo la magia y sin control.

La magia que había en mi ha desaparecido muy lentamente, se ha perdido entre las sombras de un futuro incierto que aparece sin pedir permiso y descaradamente.

Así como aparecieron muchos en mi camino para convertir mi vida en un torbellino. Esa magia que creí tener resguardada parece apagarse muy lentamente y esto me tiene un poco asustada, dejar que muchas situaciones y personas me agobien no era algo que precisamente estuviese esperando.

Y es que quizás ahí está el problema, esperar y seguir esperando, llenar mi mente de ideas e ilusiones que solo me hacen daño, pues con cada aparición de ellas se degrada esa magia en mí.

Trato de sostenerla entre mis manos, pero se filtran sin control. Es como la arena en el desierto que se mezcla y pierde todo por completo. No es suficiente tener el control pues hace falta más que eso, lo que me sostenga a la tierra y me enseñe lo que realmente valgo y soy.

Porque a veces damos tanto a terceros que no nos percatamos de lo que estamos haciendo, perdemos juventud, tiempo y buenos momentos, y aunque todo es estrictamente necesario para evolucionar, existen limites en la vida que ni siquiera nos libran de la venda que nos encanta ponernos.

Es así como dejamos nuestra magia en los demás, la obsequiamos sin pensar, regalamos una de las cosas mas preciadas que nos aparta de ser personas grises y oscuras. Inclusive sin necesidad de que existan terceros, son nuestras acciones las que eliminan sin control la luz que nos envuelve de energía.