Plan de escape; dos botellas de vino, dos copas, tú y yo.

Todo de a dos, porque así la vida es más sabrosa.

 

 

Es un plan de escape que se guarda en mi cabeza poco a poco esperando ser cometido con alguien. Y ese alguien tiene tus nombres por todas partes. Una playa o la montaña de costumbre son mis mejores espacios donde me puedo perder contigo y no volver a encontrarme.

 

 

Y es eso lo que no quiero, encontrar lo que era antes de ti. Y no quisiera arrojarte toda el compromiso de mi nuevo yo, pero si tienes responsabilidad de gran parte. Me hice una fugitiva de mi pasado construyendo un futuro contigo, con tal de dibujarme en el rostro una sonrisa.

Y sí, quiero ahora todo al duplicado, es porque solamente quiero todo contigo e incluso un poco más. Tal vez este fabricando un cuento en mi cabeza, pero llego la hora de colocarle imaginación a todo lo que una vez quise hacer y no encontré con quien.

 

 

Mi memoria ha vuelto a construir todo eso, lo que una vez enterré. Los planes, las aventuras y las fiestas de dos empezaron aparecer una vez más, para bien o para mal ahí están aguardando a que me tropiece contigo y colocarlas en acción. Por eso te invito a mi próximo plan de escape, fuera del ruido de esta gran ciudad.

 

 

Un ciudad que de día me llena la cabeza de hormigas y el estómago de preocupaciones, donde se tiene que seguir un libreto sin tanta libertad. Y estoy cansada de los guiones y la reciprocidad, sabiendo que contigo puedo dejar todo eso a un lado, por eso me urge ese escape de vinos, copas, solos tú y yo.