Podría formar un club en tu nombre.

Me atrevería a buscar a todas esas mujeres que una vez me buscaron pelea en nombre de tu esencia, las que vi andar de tu mano y las que de alguna manera te buscaban más que tú a ellas.

 

Y es que con todas ellas formaría un club especial en tu nombre, cuyo único fundamento sería el de reconstruir nuestras vidas ilesas de ti, un club donde nos desintoxicaríamos de tu presencia, de tu esencia y de todo eso que nos hizo desvariar. Es así como llegaríamos a las miles, a las tantas seguidoras que fueron víctimas de tus antojos y de tus ojos.

 

Porque puedo hablar por todas, y es que nos nombramos como víctimas y seguidoras de tu piel, y sin que todas hayamos probado lo mismo estoy al tanto que nos dejamos llevar por tu vicio.

Un vicio con nombre y apellido, por el que todas peleamos una vez aunque tu solo te reías a nuestras espaldas, y aunque estas con otra, sé que ella está tan preocupada por defender a un hombre al que le encanta saltar de flor en flor sin importar con quien esté.

 

Mientras tanto, brindamos en tu nombre al final de cada reunión, pues a pesar de pasar todas por tu vida, supimos llevarnos cada una algo único e inconfundible. En su memoria por todo lo bueno y lo malo, acudimos a brindar y festejar al final por algo, por lo que discutimos sin razón aparente, pues alguien tan don juan, nunca se quedara quieto en algún lugar.