Que buen insomnio si me desvelo sobre tu cuerpo.

Que buen insomnio fuese si no solamente los recuerdos se revolcaran aquí, y lo único verdaderamente cansado seria mi cuerpo luego de reposar sobre el tuyo.

 

Imagen: Tumblr.

 

Ese cuerpo tiene el don de lo absurdo y no hay cómo explicarlo, llega a mi mente para quitarme el sueño por las noches. Y yo aquí queriendo perder el sueño entre otras cosas, para no revolcarme entre los pensamientos de una historia inconclusa.

 

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Qué agradable seria repetir la locura de unas cuantas noches hechas por los dos, que estar extrañándonos en una distancia que cada vez nos aleja como producto de un orgullo inconcluso. Arrojarle la culpa de este insomnio a los poros de tu piel y al suave caminar de tus dedos sobre mi espalda.

 

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A esa conversación que nos regalamos al final de nuestro encuentro, a las horas que nos manteníamos despiertos, aferrados a las sabanas y a unos cuantos deseos vulnerables entre los dos. Que buen insomnio seria si la raíz de todo esto naciera entre un presente envuelto por ambos.

 

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Pero hoy en la distancia, nuestros insomnios son elaborados por personas distintas, por otras pieles y momentos ajenos a los que nosotros vivimos. Y ese tiempo que nos regalábamos para los dos ahora lo buscamos en las pupilas de la otra persona sin poderlo encontrar, pues nuestro insomnio era único, el que quisiera hoy repetir aferrada a tu espalda en la noche oscura.

Es el único desvelo que extraño y el cual repetiría sin discusión, pues contigo podía ser yo.

 

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