Que me enseñen a entrar entre las sa-banas sin prejuicios, y salir sin remordimiento.

Quiero a ese alguien que elimine de una vez por todas de mi mente eso de “Niña bien”.

 

Imagen: Bensasso.

 

 

Que me ayude aceptarme con todas las imperfecciones que pueda haber sobre mi piel, con esos centímetros de más entre mis caderas y esa cicatriz que guardo en mi espalda como un fragmento de mi vida que debo saber aceptar.

No estoy buscando un motivador personal, y menos a alguien que me acomode la vida y me cambie la manera de pensar. Quiero a alguien con quien pueda ser libre y desnude más que mi cuerpo, mi alma.

 

Una esencia que disipe y me distraiga de mis preocupaciones. Que me calme esos minutos antes de desnudar mi piel, con quien pueda ser yo misma y no me importe el mundo detrás de la puerta. Alguien con quien no todo sea netamente por amor, donde la perversión haga parte de la jugada y la pasión se vea incluso antes de las sabanas.

 

 

Imagen: Hanasan.Fashion.

 

 

Quiero a esa alguien aquí, y ya. Que me de clases de cómo entrar y quizás no volver a salir. Y si es de salir lo hiciera sin remordimiento alguno, porque sé, será tan estupendo que voy a querer repetir de nuevo. Un alma y un espíritu en un cuerpo que de sature también de deseo con mis caricias bajando desde su cuello, tan inocente y pervertido como yo, pero un poco más atrevido en el ruedo.

 

Imagen: Tumblr.

 

Que quiera y pueda, incluso me haga reír en el momento, comprensivo y un poco brusco, que sea como él realmente es, al natural y sin libretos. Porque de esta manera podemos ser él y yo sin prejuicios y menos arrepentimiento luego.