Quien esté libre de pecados que arroje la primera piedra.

Hay personas que te juzgan y critican como si sus vidas fuesen tan maravillosamente perfectas.

 

Pretenden colocarse en tu piel e insistir que han vivido con más calma, bondad y humildad que tú. En lo personal, no me queda más que decir o decirle a todas esas personas que su vida no es más que una película de ficción mental que ellos insisten en ver así.

 

Se fabrican una vida cautelosa y llena de total calma, cuando incluso están más llenos de pecados de lo normal. Te hablan día a día de moral, de acciones que enriquecen el alma, cuando eso es lo más pobre y miserable que ellos tienen, una vida basada en lo que hagan o dejen de hacer los demás.

Y si, por ahí hay muchos caminando así, llenándose la boca de falsas palabras y de consejos que ni ellos mismos sabe vivir, porque sencillamente nunca los han puesto en práctica. Se convierten en vicarios de una vida imaginaria y que ellos pretenden vivas también.

 

Amigos míos, quien esté libre de pecado que arroje la primera piedra. Creo entonces que no hay ninguna piedra en este camino, pus todos absolutamente todos pecamos de algún modo, juzgar no es más que solo un reflejo de la incapacidad moral del otro, una frase que pretenden sonar muy bonita en su boca pero que al final también los involucra a ellos de cualquier forma.

 

Aprendan entonces que el dedo con el cual señalas también lo hace contigo, es mejor que no digas nada antes de liberar cualquier barbaridad a través de tu boca.