Quiero derretir esos chocolates hechos carne.

Físico y personalidad, algo en lo que muchas veces debo pasearme para no perder los estribos. Aunque me encantan las personalidades profundas y complejas, el físico también hace de las suyas y por eso hoy me enfocare más en él.

 

Imagen: Weheartit

 

Nadie puede decir que no se siente atraído por un cuerpo escultural y menos por ese abdomen definido en forma de chocolates. Bueno en el caso de nosotras, el simple hecho de ver esos chocolates es colirio para nuestros ojos y hambre para nuestra piel. Derretirse y derretirlos seria quizás algo fortuito, un deseo guardado en algún espacio de nuestro disco duro.

 

Imagen: Weheartit

 

Es que incluso algunas de nosotras desearíamos tener ese vientre plano espectacular, y tal cual como una escena de “Pacific blue” correr en la orilla de la playa, pero bueno; sin esfuerzo no hay recompensa y preferimos lanzarnos sobre otro tipo de chocolates, de esos que venden en las tiendas. Lo cierto, es que la mayoría no se puede cohibir de esos chocolates hechos hombre, ese abdomen casi perfecto que sin camisa parece te llamara para que pecaras con él.

 

Imagen: Weheartit

 

Creo, que sería el pecado con mayor gusto que cualquier mujer podría cometer. A menos que sea solo una cuestión de empaque y lo que hay dentro no cumpla las expectativas. Sin embargo no nos importaría derretirnos y derretir esos chocolates de gimnasio, resbalarnos por unos instantes sobre eso que provoca la desviación de nuestros ojos cuando estamos en frente.

 

Imagen: Weheartit

 

De vez en cuando uno se quiere derretir sobre esos chocolates hechos carne, por diversión creo que sucede la mayoría de veces. Porque nuestro cerebro es tan cauteloso que sabe, involucrarse con un hombre de gym es algo de momento que como un chocolate de tienda se come en cuestión de segundos.