Se cree una princesa, y no sabe en qué cama dejo la corona.

Como las que andan sueltas por ahí en la calle, con un tipo cada noche. Pero después juzgan al resto de mortales diciendo que son las princesas de su casa.

 

Imagen: Weheartit

 

Seamos realistas, sé es blanco o negro pero los grises no existen. Debemos demostrar lo que en realidad somos y dejar de esconder a esa feroz criatura que se lleva dentro. Damas, mujeres, doncellas y flores somos todas; pero dejemos a un lado el disfraz de niñas buenas cuando en realidad no lo somos.

 

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A ciencia cierta no sé qué opinión tendrán los hombres sobre las mujeres de disfraz angelical y tranquilo pero que a oscuras demuestran otra cosa, a veces quisiera tener un poder especial y entrar en el cerebro de cada uno de ellos en busca de respuestas.

Pero bueno, no sé cómo aun en pleno siglo XXI hay tantas mujeres por las calles que se dan a conocer como chicas bondadosas y que no parten ni un plato, cuando en realidad lo hacen con la bajilla completa, y lo peor; te juzgan como si fueses tu quien no recuerda en qué cama dejo la corona.

 

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Mujeres que aun teniendo relaciones estables andan quemando etapas de su vida a escondidas y te juzgan con la mano izquierda, sabiendo que con la derecha hacen otras cosas. Princesas de paso, que muy bien pasan por otras camas dejando rastro, inclusive rompiendo corazones y algunas relaciones.

No hay nada de malo en quererse divertir y hacerlo de forma discreta, lo malo es juzgar a las demás como si fueran ellas las princesas de algún reino de fantasía.

 

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