Se me hace agua la boca.

Se me hacen agua los labios.

Es increíble cómo una sola persona puede causar tanto en ti. Es genial y gratificante, muy pero muy gratificante encontrar a alguien tan similar y a la vez no, la sensación de sus besos me hace agua la boca.

 

Imagen: Weheartit

 

Ese alguien que con tan solo una mirada y una sonrisa te disparé contra la pared una lluvia de pasiones y sentimientos poco difíciles de ocultar. Se nos hace agua la boca a los dos, es química física incluso mucha pero mucha matemática, llena de momentos y ocasiones perdidas en algún colchón.

 

Imagen: Weheartit

 

El justo momento en que otros sabores quedaron como occisos en un pasado. Porque lo que una vez me hizo agua la boca ya hoy ni tan siquiera despierta algún deseo en mí. Estoy total y perdidamente ocupada por la piel de otra persona, algo que causa un poco de terror y miedo, pues mis labios creo encontraron dueño.

 

Imagen: Weheartit

 

No sé si sean solo sabores de paso, o un gusto de momento. Lo cierto es que desde que llegue hasta este punto me desconozco desde muy dentro, soy una nueva yo, un poco más dulce y menos amarga; cautivada por la adrenalina de unos cuantos momentos.

 

Imagen: Weheartit

 

Pero de algo no tengo la menor duda, verle, acariciarle y dejarme rosar por la suavidad de sus labios hace que mi boca se vuelva agua. Ese sabor dulce lleno de pasión me desespera a tal punto que mis labios me traicionan y evidencian la lujuria que existe en mí.

 

Imagen: Weheartit