Seria genial despertar y abrazarte en vez de revisar el celular.

Una terrible enfermedad de hoy en día, la que nos separa poco a poco del amor.

 

Dejamos atrapados todos nuestros sentimientos en la pantalla de un celular, le dimos más valor a un aparato que a nuestro propio amor, terminamos e incluso iniciamos relaciones a través de él, y echamos al olvido el suave rose de las manos y las miradas que se cruzan una y otra vez.

 

Seria genial que en vez de esperar un mensaje suyo como sobras de amor, estuvieses a mi lado abrazándome sin control, y es que incluso nos conformamos con ser la otra, la amada o segunda opción. La persona que solo existe detrás del celular cuando se necesita ser amado, y es totalmente nuestro error permitir que eso ocurra, más cuando en el fondo tenemos tanto amor para brindar en vez de conversaciones a través de un celular.

 

Y aunque estamos al conocimiento de eso lo permitimos, dejamos que la tecnología cobre cada día más espacio en nuestra vida sin remediar. Nos conformamos, incluso a veces ni siquiera un mensaje obtenemos y despertamos desilusionadas con esto. Nos convertimos en esclavas de un mensaje de texto, de unas palabras bonitas como si estuviésemos mendigando algo, sabiendo que merecemos mucho más que eso.

 

Porque sí, merecemos más que solo ser recordadas a través de un celular, merecemos que nos quieran igual de bonito que al resto, merecemos un abrazo en la mañana y quizás un largo y acogedor despertar. Amor más que tecnología, y querer más que un celular.