Si no suma, mejor que no reste.

Conozco muchas personas que se sienten enfrascadas en este momento de su vida. No saben cómo avanzar, como salir y triunfar ante los demás,  mejor dicho ante ellos mismos. Para ser más específica, están atadas a otras personas que jamás avanzaran por su mente tan obtusa y sencillamente ahí se quedan.

 

Es triste, realmente triste cuando te dejas influenciar por el de al lado, más cuando esa persona es quien pasa el resto de su vida contigo, al quien vez como tu única compañía, cosa que hace nunca te quieras soltar de su mano. Pero esa mano no ayuda, no es ni siquiera un motivo de superación; en vez de sacarte de tu ahogo te hundo lentamente hasta el fondo creyéndose más que tú de alguno u otro modo.

 

Cuando eres tu quien vale más que el oro, porque quien dice quererte pero no te ayuda a progresar, no le suma a tu vida en palabras muy sencillas “no vale la pena”. Tal vez quieras tapar el sol con un dedo, pretender que todo es color de rosa, saturar tus redes sociales con un amor aparentemente especial, gritarle al mundo que eres feliz cuando en realidad no es así.

 

Porque quien quiere le suma vida a tu vida y por nada del mundo te originara lagrimas a menos que sean de felicidad. Te suena familiar, has sentido que estas en medio de una relación así donde tú eres la o él protagonista principal, es mejor te alejes y huyas antes de que te ahogues más.