Sigo sin entender. ¿Fuimos, somos o seremos?

Aun mantengo esa incógnita, tan viva como los minutos en los que compartí mensajes de texto contigo.

 

 

Sigo sin entender, si eres pasado, presente o futuro. Si lo que permanece en mi mente es tu recuerdo, o un sueño que jamás se hará realidad, estas ahí presente para decirme qué debo hacer con cada una de mis ideas, pues me inspiran a fabricar pensamientos exóticos contigo.

 

 

Entonces me encuentro a la intemperie de lo que siento, si darle la oportunidad a mis pensamientos y sentimientos o arrojarlos todos por el caño. Eres y soy intermitente en esta supuesta “relación” porque incluso tampoco sé cómo nombrarla.

No aprendí ni aprenderé a diferenciar nunca contigo, me mantienes dentro y fuera de tus carriles aunque yo crea que estoy en el mismo camino tuyo. Fuimos lo que vivimos y aun calienta mis venas, somos la consecuencia de una atracción y gusto por ambos, y seremos uno parte del otro hasta el fin de nuestros días.

 

 

Aunque estemos con otras personas y yo siga sin entender, me mantengo furtiva a un amor que nunca tuvo ni pies ni cabeza. Nunca te vi venir, y tampoco concibo cómo dejarte ir. Por ese motivo no le consigo los tiempos a ese supuesto hilo rojo entre los dos. Solo sé que llegaste y sacudiste todo como lo haces con tu cabello, tocaste algunos puntos exactos y te dejaste embriagar por mis abrazos.

De lo que si estoy segura es que sin importar las teorías o cómo contemos nuestra historia, yo estoy en tu memoria así como tú en la mía.