Soy la mujer que quieres a tu lado aunque no lo quieras reconocer.

Estoy segura que quieres sea esa mujer, la que solo te grita cuando quiere más de ti, la que su único capricho por cumplir seas tú cuando a ella le plazca que sea así.

 

Sé que quieres sea yo la que esté a tu lado cada vez que quieras en vez de esa a la que dices querer. Porque soy compleja y otra como yo no creo que consigas a la vuelta de la esquina y aunque tenga mis defectos sabes muy bien que contigo se convierten en atributos escondidos que con facilidad te puedes devorar.

 

Porque soy lo que tú quieres y lo que no también, estoy ahí para recordarte entonces que me perdiste y no hay mucho por hacer, porque vivo en tu mente día tras día, recordándote lo que pudo haber sido y no fue, lo bonito, cariñoso y maduro que poco a poco se construía y que también nos hundía en el placer.

 

Juntos éramos casi todo, y puedo afirmar que pudimos ir por más. Pero, como era de esperarse preferiste a alguien más a tu lado, una jovencilla que te agarro a su modo y de la cual no te pudiste soltar. La que te sujeto con todas sus fuerzas para nunca más soltarte aunque tú quieras.

 

Hoy, durmiendo a su lado sé que me recuerdas y que incluso mi nombre se cuela por tus labios cunando los sueños aparecen por ahí. Soy la única mujer que quieres tener a tu lado aunque lo reconozcas solo para ti.