Sufro de amnesia selectiva.

Desde hace un tiempo sufro de amnesia, una muy selectiva.

Solo he olvidado lo mal que me has hecho sentir, si tal vez algunos le llamen amor pero yo lo defino “amnesia selectiva”, una muy caótica y que no me deja analizar.

 

 

Deje de analizar contigo, y solo guarde en mi memoria para recordar todos los bonitos momentos vividos, son los únicos recuerdos tuyos que quiero coleccionar. Los que me sacaron sonrisas y me hicieron delirar, los de deseos cumplidos y noches en algún bar, los de cuando mirábamos las estrellas sobre tu auto y los que me llevaban a ellas sin parpadear.

 

 

Son esos los únicos recuerdos tuyos que guardo en mi memoria, los agradables e intensos que hasta el sol de hoy me dan calor y frío recordar. Porque se mantienen ahí, ajenos a lo que después hicimos, porque me incluyo en nuestras faltas, aunque fueron más tuyas que mías, igual les aplique una amnesia selectiva, la cual aún sufro.

 

 

Y prefiero mantenerme así, pero eliminarla como una patología cuando pretendas regresar a mí, pues esa es la única manera en la que mi cuerpo ya no te reclama. Recordando lo malo, evidencio aún más que volver contigo sería una locura inexplicable.

Mientras tanto y en la distancia, mantengo mi amnesia selectiva contigo y todo lo referente a ti. Aprendí a tolerar tanto que hasta yo misma me sorprendo, fuiste mi escuela y mi graduación, la manera en la que aprendí que la amnesia no es tan mala como se cree.