¿El tamaño de mi falda mide tu respeto?

El volumen de mi escote o la piel que dejo al descubierto no deberían medir tu respeto.

Pues no querido, ninguna de esas cosas debería medir tu respeto hacia una mujer. ¿Por qué tienes que ser grosero cuando una mujer en minifalda pasa por tu delante? ¿Por qué tienes que ser vulgar cuando una mujer de gran escote camina por tu lado? ¿Es tan difícil admirar la belleza femenina desde un punto educado, caballeroso y amable?

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¿Crees que una mujer te contestaría desdeñosamente si le dijeras de buena manera y con mucho respeto lo bella que se ve?

Pues no. Con mucha seguridad te puedo decir que se sentiría halagada. Pero que esto no te confunda, nosotras no nos vestimos para ustedes. Nos vestimos para nosotras mismas. No lo hacemos para provocar miradas, ni para generar los acosos más insistentes.

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Nosotras nos vestimos, portamos y opinamos para complacernos a nosotras mismas. No nos vestimos para obtener tu atención, aprobación o acoso. Podemos usar una falda un día y al siguiente andar en pijama todo el día, y créeme que con cualquiera de estos atuendos, nos seguiremos sintiendo igual de atractivas y sensu@les.

Y no, no hay excusa que valga. Ninguna de nosotras debe optar por no vestirse como realmente desearía, solo para no ser fastidiada en la calle, en el transporte público o en la universidad.

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¿Cuándo aprenderemos a respetar sino luchamos contra la raíz del problema? ¿Cuál es? La falta de respeto por la individualidad de cada persona, sobre todo de las mujeres.

Y mujeres ¿cuándo dejaremos de juzgar a las de nuestro género por ponerse prendas que muchas de nosotras no nos atrevemos a usar? Cada una tiene su personalidad, si algo no te gusta, no te lo pongas y ya. Pero dejar de tildar de “fácil” “buscona” o “de cualquiera” a las que tienen gustos diferentes a los tuyos.

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Luchemos porque algún día no importe el tamaño de nuestra falda, el volumen de un escote o los centímetros de piel que dejamos a la luz. Que el tamaño de nuestra ropa no mida el respeto mutuo y el de los demás.