Todos pecamos diferente. Deje de juzgar.

Usted no puede juzgar a la gente solo porque pecan de una forma diferente a la suya.

 

Tal cual como se lee. Deje de andar por ahí criticando los pecados ajenos, los hechos de los demás como si le afectaran directamente a usted, alguien importante lo dijo muy bien “Que lance la primera piedra quien esté libre de pecado” y es algo que muchos no se atreven hacer.

 

Y es que cada uno vive con sus pecados acuestas y es algo de lo que no se pueden librar. Sencillamente todos pecamos de una manera diferente, cada quien hace con su vida lo que le venga en gana y no veo porque a los demás les tenga que afectar eso, a menos que sean daños que lleven consigo a los que estén a su alrededor.

 

Como sea, es cierto que todos cometemos pecados de algún modo, nos dejamos llevar por el hambre de la carne, por los gustos de la piel, las ambiciones e incluso las riquezas, pero más allá de solo eso existen muchas otras cosas que nos llevan a pecar sin darnos cuenta y con lo que creemos poseer una redención cuando no es así.

 

Aquí lo verdaderamente importante es dejar de estar juzgando al otro como si tú fueses demasiado perfecto, dejarse de andar mirando debajo del hombro y señalando con el índice al que pasa junto a ti. Todos absolutamente todos somos igual de pecadores, algunos más que otros, lo cierto en todo esto es que nadie se salvara de un poco de fuego.