Tu ropa me da miedo ¡Quítatela!

Tu ropa me estorba, sencillamente quita todo ese glamour que hay en ti, pues prefiero mil veces el color piel que te rodea y esas pequeñas manchas oscuras que pintan tu espalda y son el camino a la perdición.

Imagen: Weheartit

 

Y es que la única prenda de vestir tuya a la que no le tengo miedo es esa camisa blanca que muchas veces llego a cubrir mi espalda. Te prefiero al natural, cuando enseñas tu espalda, pecho y brazos; esos últimos quienes me quitan el frío por las mañanas. Y sí, te prefiero mil veces así pues tu masculinidad me encanta.

 

Imagen: Weheartit

 

Sencillamente ver cómo te paseas por la casa me deja sin aliento, es como morir pero andar viviendo. A pesar de que me encanta como luces al salir a la calle, por las noches te prefiero así; sin detalles, sin botones; sin ese tipo de entretenimiento que quitar.

 

Imagen: Weheartit

 

Creo que la ropa se inventó con la intención de que el resto de mortales no vean y se enamoren de los encantos de los demás, de lo ajeno y lo prohibido de lo que no se puede tocar. Pero igual a la tuya le tengo miedo, y prefiero no verla andar; te prefiero así por la casa, la habitación y cualquier otro lugar; donde seas solo mío y de nadie más.

 

Imagen: Weheartit

 

De niña sentía miedo de toda esa ropa acumulada al otro extremo de la habitación, como un monstruo que yo misma había creado, y creo que ahora de grande el mismo miedo prevalece, solo que la creación no es mía pero si quiero ser devorada por el monstruo en mi habitación.