Tu vida me sirvió para morirme.

 

Tu vida me sirvió para morirme, la muerte me enseño que hay que vivir.

Ricardo Arjona

 

Me enseño que tenía que verme en un cuerpo ya casi muerto, para entender todo lo que valía por dentro. Y saber, que eso no era lo que realmente me hacía feliz. Tu vida fue un libro que logre leer a medias, pues entendí que yo no estaba del todo ahí.

 

 

La utilice como una referencia de lo que no quería en mi vida, pero gracias a lo que viví junto a ella, entendí que debía valorarme más. Razoné que no eras realmente bueno para mí, que gracias a tu vida gastada yo estaba gastando la mía.

 

 

Soy la misma de antes, y un poco más yo. Porque muriendo por dentro renací como el ave fénix. Abrí mis alas en las alturas de una vida llena de altibajos, donde solo me estaba hundiendo contigo. Morirme en cámara lenta me enseño que solo existe una muerte, una que llega al final de nuestros días, y que solo quien nos creó la tiene escrita en alguna parte. Porque aunque duele gastar la vida, yo no sabía que lo estaba haciendo cuando estaba junto a ti.

 

 

Pero, gracias a todo ese tiempo que estuve junto a ti, valore más mis escasos treinta, y aunque doliera quererte tanto y fingir que era perfecto todo, me di cuenta que a tu lado desde hace tiempo estaba perdida y sin saberlo.

Solo falto marchitarme poco a poco desde muy dentro, para saber que tendría que estar viviendo en vez de morir.