Tus acciones me dejan sin palabras.

En ocasiones nos preocupamos en exceso por lo que hacemos o dejamos de hacer, en pocas palabras nos preocupamos por el qué dirán. Pero, no caemos en cuenta que de que el mundo está lleno de pecadores y que hay muchos otros que andan por ahí haciendo y deshaciendo porque en definitiva el mundo les importa muy poco.

 

Sus acciones nos dejan en definitiva sin palabras en la boca, son tan poco lo que hacen por la humanidad que lo mucho que se atreven hacer va en contra incluso de ellos mismos. Personas a las que ni siquiera les preocupa el bienestar de los suyos, pues van de un lado al otro disfrutando de una aparente juventud que muy pronto se les acabará.

 

Solo me siento a observar estas acciones con cautela y me pregunto, qué tan poco puede valer la vida de alguien para no valorar la de los demás. Para no preocuparse por su familia, y darle incluso más tierra a los amigos que al final son pasajeros si no cumplen este rol.

 

Es entonces cuando esas acciones me dejan sin palabras pero con mucho que pensar, es sumamente increíble que siempre estén ellos primero a pesar de que se le debe dar espacio a terceros pues hay quienes tienen un privilegio en especial, como los hijos por ejemplo.

 

Son cosas que nos dejan sin palabras, y aunque podamos decirlas no nos incumben y mucho menos es nuestro problemas, después de todo cada quien hace con su vida lo que le da la gana, solo que dejan mucho que decir como seres humanos.