Un beso en la mejilla.

Qué difícil es saludar con un beso en la mejilla a quien por años te comías con la boca.

 

Imagen: Weheartit.

 

Es realmente difícil no comerse con la mirada a esa persona que durante mucho tiempo te atrapaba con la suya. Es difícil fingir demencia en un mundo lleno de locos, y más difícil aun; decir que no te duele cuando por dentro te rompes a pedazos.

Circunstancias de la vida, personas que se yo; me han llevado al límite de la desolación, muchas he superado y otras aun las tengo en proceso. Pero, esto de fingir demencia con quien quieres colocar contra la pared es realmente una tortura que no le desearía ni a mi peor enemigo.

 

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Quizás el mundo está lleno de todo esto para que nos demos cuenta en realidad lo que una vez tuvimos y dejamos ir, lo que ocultamos por algún miedo estúpido y a lo que nos aventuramos sin tener ni la más mínima idea de los resultados. Quizás también soy yo y mi loca cabeza dando vueltas y vueltas, ella que no se cansa de pensar.

 

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Y es que también existen personas que solo son prestadas, por la vida o por otras. Personas a las que nos aferramos sin prestar atención a que la despedida será dolorosa, una despedida que para colmo no puede ser demostrada al mundo. Todo concluye con un simple y vacío beso en la mejilla, un beso tan silvestre que a cualquier otra persona se le puede dar. Besos que solo fueron inventados con la finalidad de ocultar sentimientos.

 

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