Una mujer no busca su media naranja sino un buen exprimidor.

No todas queremos a esa dulce y media naranja de la que todos hablan, algunas solo queremos aun buen exprimidor que nos devore hasta el alma.

 

Imagen: Etsy.

 

Quizás sea porque ya nos cansamos de los cuentos y las novelas, los príncipes y las princesas, de rezarle a San Antonio o colocarlo de cabeza, ya no creemos en esa media naranja que nos dibujaron en muchas películas. Sencillamente no somos una cesta de frutas, sino mujeres que saben lo que quieren y por ende lo buscan.

 

Imagen: Wemystic.

 

Así que, cuando nos vean por ahí simulando ser buenas chicas, es porque estamos buscando quien cumpla nuestros gustos, ese gusto que no solo es nuestro y que en el momento se convierte perfecto para ambos.

Un espécimen que saque de nuestro ser lo que incluso nosotras no sabíamos existía, algo tan placentero que haga perdamos la cordura y el control del tiempo, pues cuando momentos así aparecen lo menos que se debe hacer es desperdiciarlos por completo.

 

Imagen: Weheartit.

 

Y si, esos cuentos de hombres guapos y un poco azules, no es lo que en realidad queremos. Menos un salvador que nos saque del fuego, al contrario, que ayude a despertar ese fuego. Estamos en la busca y espera de un exprimidor con piernas, brazos y quizás unos cuantos músculos que nos aprieten con fuerza.

Un ser no especial, pero sí que convierta el día o la noche en eso. Para qué mitades, si ya estamos completas, el resto son plus y canas al aire que todas merecemos.

 

Imagen: Weheartit.