A veces hay que pensar como hombre pero seguir siendo una dama.

De vez en cuando es mejor inyectarse un poco más de testosterona, tal vez de realidad.

 

Imagen: Weheartit

 

Ellos son menos complicados, más prácticos y lanzados. Cosa que a muchas nos hace un poco de falta, pero cada quien es feliz a su manera solo queda pensar de vez en cuando como lo hacen ellos, sin perder el glamour de mujer.

 

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Dejar a un lado la ansiedad de recibir un mensaje después de una noche de pasión, ser nosotras quienes den el primer paso cuando nos provoque, no es usurpar el puesto de ellos es tener mente de hombre una vez al mes.

 

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Jugar a la provocación que bien es algo propio en la mujer, pero no esperar a ser correspondida si la diversión es momentánea. Dejar las especulaciones a un lado y la posibilidad de que ese hombre que se nos cruzó en el camino sea el futuro padre de nuestros hijos, solo dejarse llevar. Creo que la mayoría de mujeres pasamos por una época de mil amores, me explico: salimos con más de un hombre a la vez incluso tratamos de no concurrir en sitios similares con tal de no ser descubiertas, y pensándolo luego nos da risa por lo tremendas que nos hemos vuelto, ¡si chicos! algunas tomamos esta rutina de vida solo que nos dura un corto tiempo.

 

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Y creo que es más bien saber hacer las cosas, dejar de complicarnos y ser un poco más astutas y menos sentimentales, no es que seamos el sexo débil pero si el que más sentimientos le pone a la cuestión. Y aunque pensar como hombre nos cambia un poco el título de damas no podemos dejar de serlo, estamos seguras que somos más precavidas haciendo nuestras trampas, no todos esos hombres que presentamos como amigos ante la sociedad son amigos, y tampoco con todos llegamos a la última base, sencillamente buscamos diversión sin compromiso y provocamos como profesión de este modo aprendemos más en el arte de la conquista y el amor.

 

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